La pademia y la tentación segregacionista

Enfermos y Sanos, Oficialistas y Opositores, un imposible camino a saldar la grieta en un contexto donde algunos sufren directamente los estragos de una “purga pseudoapocalíptica” y otros parecen disfrutan del dolor ajeno, voyeristas de redes sociales fortalecidas por el #QuedateEnCasa


Desde la aparición de la pandemia COVID-19, en Argentina y en gran parte del mundo, se pudieron ver las características humanas más solidarias, las miserias más profundas, hasta ese impulso proteccionista que implicó la tentativa a la segregación. Algo que, ningún lider político escondido en un municipio recóndito hasta un gran líder mundial, reconoce y se deja ver en determinadas decisiones que incluso, tienen un triste consenso popular.

De esta manera se puede ver militantes de los derechos humanos, atacando violentamente a compatriotas por considerarlos fuera de las reglas que, a las claras, se trabajan sobre la marcha y a su vez, se puede ver a repudiables personajes mediáticos opinando favorablemente sobre el Presidente de Argentina, los mismos que días antes de la pandemia condenaban enfáticamente al primer mandatario.

Sin embargo, el camino a nivel nacional parece ser correcto, con inmensas contradicciones, errores y acciones que incluso son cuestionadas por los propios seguidores del gobierno de Alberto Fernández, uno de los ejemplos es la caída en la imagen del Ministro de Salud y del Ministro de Desarrollo por errores propios, otro de los ejemplos es el tratamiento de los varados a nivel internacional y a nivel nacional. 

Los que estaban afuera fueron repatriados en casi un 90% con una terrible campaña violenta de militantes en redes sociales. En algún momento los #Varados en el exterior fueron los enemigos públicos número uno.

Por otro lado, el desatrato absoluto a los #Varados en el territorio nacional, no sólo desde el ejecutivo nacional sino que desde cada gobernación e intendencia, salvo excepciones, también avalada por los militantes oficialistas en contraposición absurda y absoluta con las acciones de gobierno.

En tal sentido, este domingo varios gobernadores comenzaron a buscar descentralizarse del gobierno nacional. Primero San Luis, luego el mismo Axel Kicillof que señaló "Todo seguirá igual por el momento, pero vamos a evaluar con los intendentes diferentes alternativas y propuestas para elevar al Presidente. No todos los lugares son iguales y debemos cuidar de no desplazar el virus de una zona a otra", expresó luego de reunirse con miembros de su gabinete y del comité de emergencia.

El gobernador dijo que a partir de mañana se reunirá con intendentes y especialistas "La situación económica se vio interrumpida en muchos sectores y toda decisión de cambio tiene que ir de la mano de la cuestión sanitaria", advirtió Kicillof.

Por otro lado, el gobernador de San Luis, Rodriguez Sa, expresó que su provincia será la primera en pedir la excepción del aislamiento.
Esto sucedió en base a planteos de los intendentes, por lo que definirá hoy el esquema propio de cuarentena que será remitido al Gobierno Nacional para evaluar una posible apertura.

En el orden local, se vieron las situaciones más insólitas, todas en el marco y en el nombre de “el bien del pueblo geselino”, incluso situaciones que habrían sido terriblemente condenadas en otro contexto fueron avaladas y fogoneadas desde la base militante del corazón del barbarismo, quienes se lanzan al agravio constante contra cada persona que piense o se oponga a las decisiones del jefe comunal. No sólo no fueron frenados por el entorno del intendente sino que además fueron sostenidos como se puede escuchar en diferentes audios y mensajes de texto filtrados.

La situación es grave y se asemeja al autoritarismo, de esta forma se pierde toda lógica y lucha por sostener un modelo y se vuelve a una instancia primitiva del “sálvese quien pueda” amparada como dijimos en acciones proteccionistas.

En tal sentido, la decisión de “abrir” aunque sea levemente la cuarentena tomada por cada Gobernador este domingo, demuestra esa ambigüedad de entender que estamos en un momento de profunda debilidad económica, principalmente por los últimos dos años de administración macrista, que dejaron sin reacción y libertad económica al país; y por otro lado, acechados por una  crisis mundial a consecuencia de la pandemia.

Tratando de salir del pozo profundo que nos devuelve la imagen de un espejo oscuro, igual que la idea de Charlie Brooker, quien llevó a la pantalla de Netflix la idea de una serie que nos representa en un futuro distópico “Black Mirror”. Es que ahí estamos cuando prendemos la tele, encendemos la computadora o desbloqueamos el celular. Sin saberlo, lo que vemos son imágenes ensombrecidas de nosotros mismos que se reflejan en las pantallas apagadas de nuestra vida.