En rechazo al golpe en Bolivia

Este lunes por la tarde, autoridades municipales, miembros de la colectividad boliviana, vecinos y organizaciones políticas de la ciudad marcharon por Av.3 alzando la bandera wiphala en repudio al golpe de estado perpetrado en Bolivia. La marcha culminó en una concentración en Plaza Primera Junta y fue parte de una de las movilizaciones realizadas en todo el país.


Bolivia duele, desoye las urnas, las niega, las prende fuego al calor de la ultraderecha mundial que, con el apoyo de los medios privados, los militares, la iglesia y la oposición política, atentan contra la integridad del líder indígena más fuerte de la historia contemporánea, Evo Morales.

Un país que creció en todo sentido, con una inflación envidiable del 2% anual, con un desempleo por debajo del 5%, con una política energética que es modelo en todo el territorio, cae ante la voracidad depredadora del capitalismo globalizado, con el brazo armado boliviano, tal vez repitiendo la triste historia que viera el final de los días del Che Guevara, Bolivia se rinde sumiso ante el poder y se entrega? Una vez más, un nuevo golpe en un país con más de 180 interrupciones de la democracia
Parafraseando a Eduardo Galeano: llegaron hablando de la democracia y nos dejaron sin libertad.

Sin dudas, el motivo real por el cual los medios hegemónicos y los presidentes liberales de todo el mundo no se expresan en repudio al golpe de estado, es el prominente negocio del litio.
Así como Brasil puede arder bajo el fuego del amazonas para favorecer al agronegocio, también Bolivia debe caer junto a Evo Morales para dar el ejemplo, en contraposición a las victorias de los gobiernos de centro izquierda en la región, la liberación de Lula en Brasil y las protestas masivas contra el gobierno de Piñera en Chile. Con Bolivia la derecha da el ejemplo: “miren hasta donde podemos llegar” parecen decir.

En este contexto, Villa Gesell se expresó y marchó hacia la plaza primera junta, contra diferentes voces, Villa Gesell decidió optar por la propia, sin embargo están aquellos que se apañan en los medios nacionales cómplices que, por omisión o por descaro, intentan explicar lo inexplicable: el por qué es legítimo el golpe en Bolivia.

Nada a cambiado, el poder mutó y mientras que los pueblos no se expresen, el poder económico continuará pisando cabezas en nombre de lo que le venga en gana. En Bolivia #SiSePudo en Argentina esperemos que "nunca más".