El día que San Martín fue devorado por una Ballena

Estos últimos cuatro años estuvieron fuertemente marcados por cuatro rasgos ineludibles del ideario neoliberal: fuerte endeudamiento del Estado, depreciación de la moneda argentina, vaciamiento ideológico y despolitización de la política. En ese camino, el General Don José de San Martín fue deglutido por la Ballena Austral que irrumpió como icono de los billetes “M”. La justificación de la gestión macrista fue, literal,“Es la primera vez en la historia que hay seres vivos en nuestra moneda. Dejamos la muerte atrás y vivimos nuestra vida".



Atento a las recientes declaraciones del Presidente electo, Alberto Fernández, los próceres y figuras destacadas de la cultura, serán parte de la impresión de futuros billetes. Una medida celebrada por los que comprenden que, las acciones de gobierno, son más que una buena o mala administración, sino una forma de generar conciencia de nuestro terruño, valores de nuestra cultura y respeto por quienes fueron nuestros próceres.
Todo fue borrado de un plumazo por la gestión que finaliza el próximo 10 de diciembre.

Ante la ausencia del Presidente Macri, que nuevamente se tomo vacaciones faltando tres semanas para finalizar su mandato, el presidente electo debe hasta responder por los últimos y garrafales errores del mandatario saliente. Entre los temas relevantes y algunos que parecen (sólo parecen) menores, Fernández no le esquivó a la pregunta sobre las imágenes que ilustran nuestra moneda y expresó “Tengo urgencias antes, pero me gustaría que en los billetes estén los próceres y los grandes hombres y mujeres de la Argentina, lamento mucho que Evita haya desaparecido de los billetes, pero también lamento que desaparezcan Sarmiento, Belgrano, San Martín” y además el Presidente electo ante la pregunta si utilizaría la imagen de representantes de nuestra cultura, señalo “Lo que no pondría nunca es una ballena, si a un Borges, Cortázar, Sábato”.

MACRILAND

Los protagonistas de los billetes era Macri fueron: un guanaco, un cóndor andino, una taruca, una ballena franca austral, un yaguareté con una flor y un hornero.

Sin dudas un desatento podría estar pensado: “y qué importa?”

La respuesta está en el vaciamiento ideológico, la necesidad de depreciar en todo sentido a la moneda, devaluarla desde su imagen, su prestigio y su valor, en contraposición de los poderosos presidentes de los Estados Unidos con un Benjamin Franklin verde y sólido a la cabeza.

Adiós libertador de América, hola ballena austral. Por favor retiresé creador de la bandera, bienvenido querido Guanaco. Que alguien acompañe a la salida al viejo maestro Sarmiento y demoslé la bienvenida al imponente yaguareté.
Y por supuesto, Evita que “se vaya a lavar los platos” y que venga volando el Cóndor Andino.

Sin ir muy lejos, este tipo de acciones, fueron una constante en el gobierno de Mauricio Macri en cada uno de los rincones que se quiera mirar. De esta forman tallaron cabezas junto a los medios más importantes de Argentina, en concordancia con un lineamiento globalizado, económico, moral y estratégico de orden mundial y corporativo.

Para cerrar, es interesante recordar cada una de las palabras que utilizó el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, para justificar el por qué de la decisión tomada poco tiempo de asumir en diciembre del 2015 al modificar las imágenes de nuestros billetes. El funcionario de Cambiemos expresó ”Para mí una de las cosas chiquitas pero simbólicas más lindas que hicimos es poner animales en los billetes,es la primera vez en la historia que hay seres vivos en nuestra moneda. Dejamos la muerte atrás y vivimos nuestra vida".