Si nada cambia. Nada Cambia

Este jueves 23 de Enero se desarrollará la segunda manifestación en Villa Gesell acompañando a la propuesta de la familia y amigos de Fernando Báez Sosa. La convocatoria está programada para las 21:00hs y piden a los vecinos y turistas que concurran nuevamente con velas. #JusticiaxFernando


Villa Gesell no será nunca más la misma desde el brutal asesinato de Fernando: un pibe de barrio, estudiante de abogacía, buen hijo y amigo, de esos que la sociedad reclama y necesita. Hoy Fernando no está y no está porque otros jóvenes le quitaron la vida: todos fuertes, de carácter, chicos que antes del sábado, eran ejemplos en el deporte y orgullo de sus padres.

Por otro lado una ciudad que se encuentra conmocionada, de un lado los turistas que ahorraron todo el año para pasar sus vacaciones, para disfrutar, para reírse, para estar con amigos y desenchufarse de la rutina, para venir a lo que los geselinos llamamos el paraíso.
Por el otro, los geselinos, que esperamos esta etapa del año para laburar día y noche, ganar un mango más, poder guardar algo para el invierno que en nuestra ciudad es más largo que los grandes centros urbanos, más duro, más áspero.
Los geselinos nos despertamos el sábado con una trompada en el medio del pecho, esas de mano pesada que te dejan sin aliento. Nos despertamos sin un pibe, de esos miles que vienen porque Villa Gesell será siempre joven. A Gesell la inventó un tipo que murió joven, una mente brillante, un genio que vio en la juventud la fuerza del futuro, el poder de la creación, el alma de una ciudad.

¿Qué carajos pasó? me lo pregunto así y con todas las letras.

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Hoy nuevamente habrá una manifestación, en la anterior más de mil personas dijeron basta, pidieron perdón. Al día siguiente todo cambio, las discotecas cerraron, hubo luto, los controles avanzaron, los chicos empezaron a entender lo que andaba pasando, los padres se metieron en la piel de otros padres que hoy sufren la pérdida de sus hijos.

Villa Gesell sin dudas dejó de hacerse la boluda, de mirar a otro lado, de pensar que todo está bien porque nos siguen eligiendo como destino turístico. La verdad es que no y que es responsabilidad de todos, ocupemos el rol que ocupemos, de no traicionar a nuestros hijos, de no abandonarlos para que nunca se transformen en monstruos. Porque después, esos monstruos, son los que matan a los buenos.