Multitudinaria marcha en Villa Gesell a un mes del asesinato de Fernando Báez Sosa

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Cerca de 3 mil personas marcharon desde la Plaza Primera Junta hasta Av.3 y Paseo 102, frente a la discoteca Lebrique, para realizar un reclamo genuino de Justicia al cumplirse un mes del brutal homicidio de Fernando Báez Sosa. Vecinos y turistas acompañaron a la familia de Fernando desde Villa Gesell en simultáneo con la masiva manifestación frente al Congreso de la Nación.


Lágrimas, gritos y reclamos espontáneos fueron el factor común de la marcha y concentración en Villa Gesell por el asesinato de Fernando. Miles de abuelas, madres, padres, hijos e hijas respondieron solidarios al conmovedor reclamo de Graciela Sosa, la mamá de Fernando y participaron del mismo pedido de Justicia colmando la Av.3 entre 102 y Av.Buenos Aires.

El reclamo no se circunscribió únicamente al pedido de justicia por Fernando, en Villa Gesell como en todo el país, los reclamos sobre casos de violencia y homicidios se multiplicaron y fueron exhibidos por los medios de comunicación. Cuando la muerte golpea a las familias argentinas, los testimonios conmueven.

De esta manera, manifestantes de diferentes provincias de nuestro país de vacaciones en Villa Gesell, unieron sus palmas y gritos para compartir sus historias: nadie es ajeno a un país atravesado por la violencia.

“Fernando perdió su vida porque se la quitaron” exclamó una señora que alzaba un cartel con el rostro de Fernando y con bronca pidió por la presencia de autoridades de la ciudad “donde estaban, dónde estaban cuando mataron a Fernando”. Otros señalaron únicamente a los asesinos de Fernando “que vayan presos los 11” y también expresaron rechazo por las últimas declaraciones del abogado de los rugbiers “porque no pedís perdón Tomei, basta de defender asesinos”.

La mayoría de los manifestantes en silencio, acompañaron con aplausos a cada uno de los que se animaban a gritar, fuera lo que fuera, el dolor no tiene color político, el dolor no tiene forma, sólo sale y hay que dejarlo que resuene libremente.

En la puerta del Congreso de la Nación, Silvino y Graciela, los papás de Fernando junto a Julieta, su novia, fueron los abanderados de miles de historias de víctimas de inseguridad que se mezclaron entre los manifestantes, revelando que el dolor es parte de la sociedad, la violencia nos daña a todos. Nada va a ser igual luego de este brutal asesinato en Villa Gesell, sin dudas.

Graciela en los brazos de Silvino, quien siempre le da fuerza y el sostén que necesita para poder seguir, expresó “Mi casa está vacía. Cuando me levanto y miro su cama, tendría que estar esperándolo pero se que nunca volverá por culpa de lo que le hicieron. ¡Quiero justicia!”, exclamó, visiblemente emocionada. "Quiero que paguen por lo que hicieron y que su muerte no quede impune”. Las palabras sobran, es tiempo como sociedad de seguir unidos y reclamar lo que sea necesario para que todo lo que no funciona, funcione, para que nunca más sea un verdadero nunca más.