Lenguaje inclusivo, El Presidente Fernández comprende que se trata de un cambio cultural

Fue tendencia en los medios hegemónicos, el presidente Alberto Fernández busca fijar postura y da su respaldo al lenguaje inclusivo. En el marco de la inauguración de un complejo habitacional en Chaco, el presidente abrió y cerró su discurso utilizando el lenguaje inclusivo.


"Buen día Chaco, buen día amigos, amigas y amigues", fueron las primeras palabras de presentación de Alberto Fernández en la que se lo vio muy enérgico, señalan los medios de corte liberal con esa dualidad para abrir el debate inconducente que fomenta la grieta en vez de sentar una opinión directa.

De esta forma prosiguen “El lenguaje inclusivo es conocido por su palabra más famosa: todes. Se trata de una alteración gramatical que propone reemplazar la letra "o" (que tiene una finalidad masculina), por la letra "e", que sería la alternativa y que no discierne ningún género en particular.” explican como si fuese necesario refrendar la técnica aplicada para “alterar” como dicen, el lenguaje que por naturaleza es de corte machista.

Finalmente en su discurso en Chacho, Fernández siguió con la idea de poner en foco la necesidad de incluir desde el lenguaje a todxs: "No estoy haciendo nada más que lo que prometí en campaña, que es ocuparme de los que peor están. Estoy acá para reparar las injusticias cometidas. Gracias a todos, a todas y a todes".

En definitiva, vivimos siglos en un contexto de lenguaje universal que domina nuestros pensamientos como un "dios algorítmico y gramatical", que ejerce poder sobre nuestras ideas y nuestras decisiones.

Nietzsche, en sus últimos escritos (Götzen-Dammerung),  sintió el enorme y claustrofóbico poder de un Dios Gramátical (no en su aspecto religioso) y definió: “Me temo que, mientras sigamos creyendo en la gramática, no nos libraremos de Dios.”