Instalan aspersores de agua y cloro en el acceso a la ciudad aunque está comprobado que en el interior de un vehículo es donde viajan virus y bacterias

Para combatir el COVID-19 el National Center for Biotechology de los Estados Unidos realizó un estudio y descubrió que el volante es el sector con más bacterias de un automóvil con aproximadamente 625 unidades de colonias (CFU), las mismas son trasmitidas por una persona contagiada, por lo que sólo se recomienda limpiar muy bien  el volante y además las manijas de acceso, donde se indica pasar un paño para desinfectar este sector del vehículo. Finalmente antes de ingresar al vehículo y después de bajar, es importante lavarse las manos con jabón o alcohol en gel como única medida de seguridad.



Para los autos y vehículos que se dedican al transporte de pasajeros, logística y otros trabajos se incrementa levemente las medidas de seguridad; al ingresar al vehículo, es importarse esparcir líquido desinfectante (igual que las manos) por el volante (los más sucio de todo), la palanca de cambios, los posavasos, manijas internas, botones y perillas de los levantavidrios, la radio o el sistema de refrigeración, pantalla multimedia (tener en cuenta el tipo de líquido), el freno de mano, el cinturón de seguridad, entre otros objetos de mayor contacto corporal, todo lo que más contagia, que es en el interior del vehículo.

El aspirado de alfombras son dos acciones que pueden complementarse con la desinfección, debido a que principalmente en el segundo caso, atraen gran cantidad de suciedad ya que son los elementos ubicados en el piso del auto y donde apoyamos los pies. Para los tapizados, se puede recurrir a aerosoles especiales, vitales para prevenir la aglomeración de bacterias. En el caso de toser o estornudar durante el proceso de limpieza o simplemente mientras estamos viajando en el auto, es fundamental cubrir con el lado interno del codo para no depositar los gérmenes sobre ninguna superficie.