Aislarse del aislamiento, la difícil lucha de las víctimas de la violencia machista

Mientras que el Estado trabaja en ampliar constantemente las líneas de contacto, multiplicar la ayuda a las mujeres que soportan a diario la embestida violenta del agresor con quien conviven, todos los esfuerzos parecen pocos desde que comenzó el confinamiento por el COVID-19. Los femicidios y filicidios ascendieron a 13. Detrás de cada muerte hay una historia de vida que duele, aunque no siempre conmueve a la sociedad que naturaliza los hechos y los suma a un sinfín de información estadística que, en muchos casos desalienta. Si la justicia funciona, si los femicidas son condenados, el Estado habrá avanzado en saldar una deuda histórica, el último eslabón de una de las tantas aristas de abordaje a fortalecer desde la creación del Ministerio de la Mujer: educación, prevención, asistencia, protección y justicia ejemplar.




En los últimos días, la madre de Pamela Walton denunció a través de las redes sociales que su hija fue víctima de un brutal acto de violencia machista: su pareja y padre de sus tres hijas, Mauricio Sebastián Gómez, le arrojó una olla con agua hirviendo, provocándole graves quemaduras en el cuerpo. Hace ya casi dos semanas que la víctima se encuentra internada a causa de la gravedad de las quemaduras. Mientras tanto, su agresor continúa en libertad. Ya en otras ocasiones, Gómez (quien es oriundo de Villa Libertad) habría maltratado y golpeado a su pareja frente a sus hijas.

Si ya de por sí resulta difícil salir de una relación con una persona violenta, la cuarentena obligatoria decretada para frenar el avance del COVID-19 profundiza esta problemática, ya que las mujeres se ven obligadas a encerrarse con quienes las violentan, que no dudan en ejercer la violencia frente a sus hijos/as. A lo anterior se le suma el aspecto burocrático de las denuncias por violencia de género, que no suelen obtener la atención y la rapidez necesarias para evitar que un violento llegue a cometer el asesinato. En este sentido, resulta urgente que se dicten medidas efectivas de prevención. Es por esto que se está llevando adelante un “ruidazo nacional” contra la violencia de género, a modo de protesta sin romper con la cuarentena.

Desde el inicio de la cuarentena y hasta fin de marzo, a lo largo del país se cometieron al menos 13 femicidios, incluyendo casos de bebas y niñas:

12/3/20 Romina Ruiz Díaz, de 36 años, fue asesinada a puñaladas en su casa la localidad de Los Pozos, partido bonaerense de Cañuelas.

13/3/20 Lidia Britez, de 47 años, asesinada por su pareja en Formosa.

17/3/20 Pilar Riesco, de 21 años, cayó del balcón Buenos Aires, su novio Patricio Reynoso está imputado.

21/3/20 Susana Melo, de 53 años, en Ingeniero White. El acusado es su ex pareja, Raúl Gregorio Costa.

21/3/20 Lorena Fabiola Barreto, de 32 años, en Puerto Libertad, Misiones.

23/3/20 Veronica Soule, de 31 años, falleció el 23 de marzo en la provincia de Santa Fe, después de agonizar por casi una semana, a causa de las quemaduras.

26/3/20 Beba de 2 meses, filicidio ocurrido en Puerto Iguazú, Misiones.

28/3/20 Claudia Repetto, si bien su cuerpo fue encontrado el sábado 28 de marzo en Mar del Plata, estuvo desaparecida desde el 1° de marzo. Su ex pareja, Ricardo Rodríguez, confesó el femicidio.

28/3/20 Niña de 2 años en Tucumán. El padre, Leonardo Almirón, se la llevó luego de discutir con su pareja, la asesinó y se suicidó.

28/3/20 Cristina Iglesias y su hija Ada, de 7 años. Fueron encontradas asesinadas y enterradas en su casa en Lanús.

28/3/20 María Leonor Ginés, de 70 años, fue encontrada asesinada en su departamento, en Salta.

31/3/20 María Florencia Santa Cruz, de 30 años, fue hallada ahorcada en una calle de Tigre. Por el caso, se encuentra detenido Santiago Hernández.

 

La Línea telefónica Nacional número 144 está destinada a brindar información, orientación, asesoramiento y contención para las mujeres en situación de violencia de todo el país, los 365 días del año, las 24 horas, de manera gratuita.

Para situaciones de emergencia, se debe llamar al número 911. Como primera medida siempre mantenete a resguardo, luego llamá al 911, y procurá brindar al operador que te atiende, la dirección del lugar donde te encontrás lo más exacto posible.