Selfie de Cinalli comprueba la existencia del participe Nro. 11 en el homicidio de Fernando

La selfie tomada por uno de los involucrados en el homicidio de Fernando Baez Sosa, momentos después del hecho retrata su cinismo, y pone a la luz un argumento de la querella. Continúan conociéndose nuevas imágenes de los celulares secuestrados por la Justicia del grupo de jóvenes que mataron a Fernando Báez Sosa fuera del boliche Le Brique.

Las tareas de investigación avanzan y con ellas las novedades del caso que estremece a la opinión pública: el crimen de Fernando Báez Sosa. En las últimas horas salió a la luz una foto en la que se ve a los jóvenes de Zárate minutos después de haber cometido el asesinato.

El material en cuestión fue tomado por Blas Cinalli, quien se sacó una selfie en la que se ve a cinco de los diez acusados: Luciano y Lucas Pertossi, Máximo Thomsen, Ayrton Viollaz y Juan Pedro Guarino.

Además, en la foto se logra apreciar la presencia del tristemente celebre "Autor nº11", conocido mediante los chats de un grupo de What'sApp entre los imputados, como "Pipo". En la fotografía se lo ve en el extremo izquierdo superior con un buzo azul y el pulgar levantado.

Según pudo declarar Fernando Burlando en Telenoche, la foto fue tomada luego del asesinato del joven. En la misma se puede ver a un total de siete personas, entre ellas este nuevo integrante del grupo. Entre los mismos están Blas Cinalli, Lucas Pertossi, Máximo Thomsen, Luciano Pertossi, Juan Pedro Guarino y Ayrton Viollaz. No obstante, el letrado señaló que esta es la primera imagen que se conoce de esta persona. “El paso a seguir es que la fiscal empiece una investigación concreta de esta persona”, aseguró el abogado de la familia Báez Sosa. Por otro lado, también detalló que la cantidad de camas que había en la casa que alquilaron los acusados era superior al número de imputados. En total, había suficientes para un total de 12 inquilinos.

Cabe recordar que la semana pasada, un joven apodado "Salvi" se hizo presente de manera espontánea ante la Justicia de Villa Gesell para ponerse a disposición y aportar pruebas que demuestren que no estuvo en esa localidad costera al momento de los hechos, luego de que su nombre fuera mencionado por Burlando como el "sospechoso 11".

"Salvi" se enteró, con gran sorpresa, por los medios de comunicación, que estaba siendo implicado en el caso. Por eso junto a su familia fue hasta Gesell para presentarse ante la Justicia. No sólo para presentar las pruebas necesarias que demuestren su inocencia, sino también para evitar el escarnio público debido a la gran mediatización del caso.

La fiscal a cargo de la causa, Verónica Zamboni, le aclaró que nunca fue imputado por ella en el expediente abierto tras el asesinato en la puerta del boliche Le Brique, ya que no hay pruebas que indiquen su participación en el hecho.