Libres y en silencio: Guarino y Milanesi no declararon y vuelven a su casa

Este miércoles y jueves se desarrollaron las indagatorias donde sólo algunos de los imputados hablaron y confirmaron la estrategia de la defensa: apuntar contra la instrucción de la fiscal Zamboni. En este caso, ni Guarino ni Milanesi declararon.


¿Por qué están libres?

Porque la fiscal Verónica Zamboni solicitó la liberación de Milanesi y Guarino pero a su vez continúan imputados como partícipes necesarios, sin embargo Zamboni consideró otorgarle la libertad porque “no había elementos suficientes para ubicarlos en el lugar del hecho” en discrepancia con el abogado de la familia Báez Sosa que considera que hay sobradas pruebas para estar en prisión como el resto de los imputados por el asesinato de Fernando.

Tanto Milanesi como Guarino arribaron cerca del mediodía en la camioneta Jeep del abogado Hugo Tomei: adelante junto al letrado, viajó la madre de Alejo Milanesi, atrás y del lado izquierdo Alejo Milanesi, en el medio Juan Pedro Guarino y a su lado, el médico Raúl Guarino, padre de Juan Pedro. Un hecho particular sucedió durante la indagatoria: una mujer tuvo un episodio de convulsiones y el papá de Pedro Guarino, asistió a la mujer hasta que llegó el SAME.

Finalmente, la jornada fue para poner en autos de la situación procesal de los imputados que seguirán en libertad. Cerca de las 14:30  en la antesala de un chaparrón en Villa Gesell, los imputados, sus padres y el abogado, ocupando los mismos asientos en el Jeep negro que los trajo hasta la fiscalía, se retiraron de la Unidad Fiscal 6, a tan solo metros de la nueva terminal y el acceso a la ruta 11.