Diez contra uno

Entrada la noche del domingo, cuando los diez rugbiers detenidos en Villa Gesell se negaban a declarar en la Unidad Fiscal 6 de Villa Gesell, se revelaba una estrategia de defensa con la misma modalidad del homicidio: los diez rugbiers en patota apuntarían contra Pablo Ventura, el último detenido en la causa. Ventura tiene una coartada sólida, los rugbiers parecerían tener todo en contra.


Cerca de las 22:00 del domingo, la información que circulaba en Villa Gesell indicaba que los 10 rugbiers de Zárate (Máximo Pablo Thomsen, Luciano Pertossi, Lucas Fidel Pertossi, Alejo Milanesi, Enzo Tomas Comelli, Juan Pedro Guarino, Ciro Pertossi, Blas Sinalli, Matías Franco Benicelli, Ayrton Michael Viollaz) requirieron la contratación de un sólo abogado, se trata del Dr. Hugo Tomei, que comenzará a prestar servicios desde este lunes antes de que los jóvenes sean trasladados al penal de Dolores.


Si bien los padres de los diez rugbiers no hablan con la prensa, la confirmación del único letrado podría indicar que trabajarán sobre la hipótesis de que Pablo Ventura, el detenido número 11 de la causa, estaba en Villa Gesell y es uno de los autores del homicidio de Fernando Báez Sosa.

Si la coartada que presentó la familia de Ventura es sólida y culmina avalada por las pruebas que recolectó primero el fiscal Walter Mercuri y luego la fiscal titular de la UFI 6, Verónica Zamboni, en tal caso, Pablo Ventura quedará libre. Sin embargo, la información indica que los 11 detenidos correran la misma suerte.

Sin embargo, si se cayera por falta de pruebas sólidas y no se pudiera demostrar empíricamente la presencia de Pablo Ventura en Zarate durante el homicido de Sosa, esta situación complicaría a Ventura. Una hipotesis dudosa pero según se dieron los hechos y el proceder de la justicia, hasta que no se defina la imputación, no habrá certezas.

Por otro lado, cabe destacar que la situación de los diez jugadores del Club Náutico Arsenal de Zárate, al actuar de manera gregaria contra Fernando Sosa, con la recolección de pruebas suficientes para caratularlo como homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, la estrategia de trabajar con un mismo abogado, refuerza la idea de que todos los detenidos tendrán, por lo pronto, el mismo destino en la causa, que podría finalizar con una potencial condena ejemplificadora: cadena perpetua.