Vidal no paga y pacientes podrían quedar sin diálisis

Desde la asociación que nuclea a los damnificados repudiaron la falta de respuestas e hicieron saber que la situación es crítica. Hace diez días les habían prometido el pago, pero hasta el momento no giraron los fondos.

Las autoridades de la Provincia de Buenos Aires mantienen una deuda millonaria, a través de la Secretaría de Salud que presta el servicio del programa federal de Incluir Salud (ex Profe), con distintos establecimientos médicos y pone en riesgo la vida de más de cinco mil personas con diálisis que no pueden continuar con el tratamiento.

Este martes por la mañana representantes de prestadores y pacientes se movilizaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desde la Plaza de Mayo hasta el Ministerio de Hacienda de la Nación, para reclamar y exigir el giro de los fondos a la obra social provincial Ioma. Sin embargo, desde la Asociación Regional de Diálisis y trasplantes renales de Ciudad y Provincia de Buenos Aires (ARD) lamentaron la falta de respuestas por parte de los funcionarios.

 "Nos anunciaron que no nos iban a recibir. Esta situación supera todo lo imaginable", expresó el doctor Alfredo Casaliba, presidente de la ARD, en declaraciones a 0223 Radio. Apenas diez días atrás habían recibido la confirmación de un pago que permitiría avanzar en los tratamientos de los pacientes con diálisis, pero ahora Ioma acusa que la Nación no transfirió el dinero acordado.

"Los centro quedan en libertad de acción. No pueden seguir atendiendo a los pacientes, no tienen los fondos necesarios para hacerse cargo de los tratamientos. No hay posibilidad por el momento de absolutamente nada. Estamos muy disgustados. La situación de los pacientes pende de un hilo", graficó el profesional.

Sobre el posible desenlace, Casaliba explicó que "lo que vaya a pasar no es nada grato" y se mostró molesto por llegar a esta situación. "Hicieron oídos sordos y no resolvieron nada. Sabíamos que el presupuesto era insuficiente, se lo planteamos en octubre de 2018. Advertimos que iba a pasar esto. Ahora estamos a punto de caer al abismo", repudió.

Pese a la postura de las autoridades provinciales, Casaliba prometió que se seguirán movilizando por la causa. "Esto pasa todos los límites inimaginables, no nos vamos a quedar quietos. No vamos a permitir que un grupo de funcionarios pase por encima la salud y la vida de los pacientes. Lamentablemente, no hay nada que los haga reflexionar", concluyó.

La deuda que reclama el organismo asciende a 700 millones de pesos y pone en juego el tratamiento de cinco mil pacientes bonaerenses.